Biografía Personal
Comienzo a los 6 años a estudiar guitarra con mi padre Jesús Delgado Robles y, a los 7 años, los estudios de guitarra en el Conservatorio Superior de Música de Madrid. Fueron años divertidos pero exigentes. Un niño tan pequeño con afición por la música, no es consciente del reto que le espera el resto de su vida cuando se inicia en esta disciplina. Para empezar, supone un gasto de tiempo extra que implicará renunciar a muchas otras actividades. Recuerdo fiestas del colegio a las que no pude ir o deportes a los que tuve que renunciar por ser incompatibles con la propia actividad de la guitarra (deportes que te predisponen a lesiones en los dedos o muñecas, etc.).
En España, las enseñanzas musicales son claramente y, de forma obligada, vocacionales. Ni la administración, ni la realidad laboral, regula el oficio musical y eso no te permite desarrollarte como trabajador de la música. Una vez comienzas tus estudios musicales, si quieres tener un futuro profesional alternativo, te toca duplicar una vía educativa "normal" con estudios escolares primarios, secundarios y/o universitarios, con los estudios estrictamente musicales (algo impensable en muchos países donde la carrera musical ocupa por completo la vida de una persona reconociendo su valor y mostrando un respeto al esfuerzo y la disciplina necesarios para conseguirla).
Poco a poco y sin darme cuenta, los años pasaban y aquel mundo se iba haciendo cada vez más grande, aumentaba la dificultad, el número de asignaturas en el colegio, instituto o carrera universitaria y también en el conservatorio. Solapar dos estudios tan diferentes puede llegar a ser bastante estresante, pero es cierto que al mirar atrás con 20 - 21 años te das cuenta de que recorrer ese camino ha merecido la pena y eres poseedor de algo muy valioso que no se puede comprar. En ese momento, es cuando descubres que el aprendizaje musical no tiene final, siendo uno mismo el que pone los límites.
En mi larga etapa en el conservatorio podría nombrar a muchos profesores pero quizás Carmen Ros, José Manuel Fernández y Jorge Ariza fueron de los que más huella dejaron en mí, siendo los dos últimos especiales al transmitirme su forma personal de entender e interpretar la música y ejercer la docencia.
Con José Manuel Fernández pasé muchos años estudiando. Es una de las mejores personas y músicos con los que he tenido la suerte de aprender. Se lo agradeceré SIEMPRE, gracias José Manuel. Don Jorge Ariza, fue mi tutor y profesor durante la etapa del conservatorio superior. Con este catedrático de pro, pude aprender aún más. Muchos años atrás, cuando yo no había nacido, Jorge Ariza fue también profesor de mi padre en el conservatorio, ¡casualidades de la vida!, tuvo a dos "Jesús Delgado" padre-hijo como alumnos.
Hacia los 11 años, comencé a interesarme por la música externa al conservatorio. Unos cassettes de mi tío con grabaciones de los Dire Straits y Bruce Springsteen acabaron en mi poder, aquella música encendió una bombilla que aún luce. Las guitarras de Knopfler sonaban limpias, cristalinas y llamaron mi atención como guitarrista. Esta música estaba tan bien hecha que empecé a informarme y a conseguir más discos de estos músicos que en aquél momento y para mi edad, resultaban algo antiguos.
Trabajé en solitario el desarrollo de esta música "moderna" paralelamente al conservatorio y, muchos años después, conocí a Daniel Segura en la Universidad Autónoma de Madrid. Dio la casualidad de que él estudiaba con Tony Hernando guitarra eléctrica y armonía moderna. Lo demás os lo podéis imaginar, poco después me presentó a Tony y nos íbamos en tren a Salamanca para recibir sus clases regresando a Madrid en el día. Aproximadamente un año después Tony se desplazó a Madrid y por suerte para mí, pudimos continuar las clases sin tantos kilómetros de por medio. Durante muchos años fuimos alumno y profesor y hoy seguimos en contacto con una buena amistad personal y profesional. Puedes visitar su web en la sección de enlaces.
Durante más de 13 años trabajé como guitarrista solista y co-director musical en la banda Delorean Gray. Se trataba de un proyecto conjunto donde realizamos temas cantados y también instrumentales. Este proyecto comenzó gracias a la participación de Jesús Rodríguez Mantilla (cantante y autor de las melodías además de las letras de las canciones). Llevar a cabo esta empresa no habría sido posible sin los demás integrantes que fueron pasando por la banda, los más relevantes fueron: José Luís Sánchez Manrique (guitarra rítmica y teclados), Raúl Martos Calvente (bajo) y César Abellán (batería). Entre todos conseguimos fabricar un sonido propio y característico de entender el Rock tanto cantado como instrumental.
Como no paro quieto, me interesé por más instrumentos además de la guitarra. Estudié batería con Sergio Graña, magnífico músico que domina todos los estilos y mejor persona. Después de conocerle me di cuenta de que esa frase que dice "los verdaderos músicos están en la calle y no son conocidos" es cierta; Poca gente que haya conseguido ese nivel técnico - musical mantiene después la humildad que desprende Sergio. Es mi "Uruguashyo" favorito.
Como estoy hablando de mi desarrollo musical y personal, tengo que hacer una mención especial a Bauprés Luthiers. Los conocí en 1996 de manera fortuita al preguntar a un conocido sobre algún sitio donde ir a ajustar mis instrumentos. Me pusieron en contacto con Jesús Sánchez Salinas y poco después con el "Taller de instrumentos" donde trabajaba en equipo con otros técnicos - músicos como Juan Roberto Gil Ruíz y Raúl Sierra Cordón.
Aquí empezaba otra etapa de las más importantes en mi vida como músico. Se abrieron todas las posibilidades tanto desde el punto de vista técnico, como desde el musical. Al principio solo acudí para resolver problemas de ajuste con el instrumento sin ser todavía consciente de lo importante que esto iba a ser para mí futuro. Comencé con ellos una formación como técnico que mantengo a día de hoy.
En el Taller, además de tener al día los instrumentos, consigo una visión de la música mucho más global. Desde la elección del equipo más apropiado, hasta la forma de utilizar una técnica para aprovechar al máximo el instrumento. Se puede llegar a modificar tu forma de tocar cuando entiendes el por qué de una construcción determinada. Es básicamente física y mecánica del sonido puesta al alcance del músico.
Si quieres contactar con este taller para obtener soporte para tus instrumentos o simplemente te apetece aprender física del sonido aplicada a tu instrumento, Tienes sus datos en la sección Contacto Soporte - Equipo o pulsando en "Bauprés Luthiers".
Esta biografía recoge lo que me parece más relevante y, aunque podría dedicar más líneas y hablar de otros aspectos musicales y personas con las que trabajé o estudié, creo que se recoge una visión bastante completa.
Jesús Delgado Díaz
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